A todos nos pasó: compraste materiales, bloqueaste el día, llegaste al lugar… y el cliente «lo pensó mejor». La seña existe exactamente para eso. Y los clientes serios no se espantan con una seña bien pedida — se espantan los que igual no te iban a pagar.
¿Cuánto pedir?
- Laburo chico sin materiales (destapación, cambio de canilla): podés arrancar sin seña, el riesgo es una visita.
- Laburo con materiales: pedí al menos el costo de los materiales. Nunca pongas plata de tu bolsillo por adelantado.
- Laburo de varios días: 30–50% al confirmar, saldo contra entrega — o por etapas si es largo («al terminar el baño, al terminar la cocina»).
Cómo decirlo sin incomodar
El secreto es que no suene a excepción, sino a tu forma normal de trabajar:
«Dale, agendado para el jueves. Para confirmar te dejo el link de el presupuesto: con la seña del 40% queda reservada la fecha y compro los materiales al toque.»
Fijate en el detalle: no estás pidiendo un favor, estás confirmando una reserva. Igual que un turno con el dentista.
Señales de alerta (a quién no fiarle)
- Regatea el total antes de preguntar qué incluye.
- «Te pago todo al final, quedate tranquilo» — con un apuro sospechoso.
- Cambia el alcance del laburo cada vez que hablan, pero «el precio quedó fijado».
- No quiere nada por escrito.
Con uno de estos, la seña es tu filtro: el cliente serio la paga sin drama; el problemático desaparece solo — y te ahorró la pérdida.
El botón que lo cambia todo
Pedir seña «por transferencia cuando puedas» es fácil de postergar. Un link con botón de pago es otra cosa: tu cliente lo abre, ve el presupuesto con tu nombre, y paga la seña con el botón de pago online en un minuto. En Presu cada presupuesto sale con ese botón — y vos ves el pago llegar en tiempo real.
Presupuesto + seña + factura en un solo link. Probalo gratis con tu próximo laburo.
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