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Facturar siendo plomero o gasista: monotributo sin drama

Sin jerga contable. Lo justo para laburar en blanco — y por qué te conviene.

«Pasame la factura y te pago» — y ahí muchos plomeros pierden el laburo, porque nunca hicieron el trámite. El monotributo asusta, pero es más simple de lo que parece, y te abre los laburos grandes: empresas, consorcios y clientes que solo trabajan con factura.

Paso 0: darte de alta en el monotributo

Se hace una sola vez, online, en la web de ARCA (la ex AFIP) con tu CUIT y tu Clave Fiscal. Elegís la actividad de tu oficio y la categoría — que depende de tu facturación anual, fijate la tabla vigente en la web de ARCA — y listo: ya podés facturar.

¿Qué factura hacés? Factura C, desde el celular

Los tres miedos clásicos (y la realidad)

  1. «Me comen los impuestos». El monotributo es una cuota fija por mes que ya incluye el componente impositivo, la jubilación y la obra social. Sabés exactamente cuánto pagás antes de arrancar — sin sorpresas.
  2. «Es mucho trámite». El alta se hace una vez, y la factura C electrónica sale en dos minutos desde el celular. Más rápido que preparar el mate.
  3. «Voy a perder clientes por cobrar más». Al revés: la factura te hace ver profesional y te abre clientes que pagan mejor y a tiempo.
Laburar en blanco no es un trámite en contra tuya. Es la diferencia entre «el plomero que me recomendaron» y «el proveedor que contratamos todos los meses».

El truco: que la factura se haga sola

El problema real no es la factura — es acordarse de hacerla después de cada laburo, con las manos todavía sucias. Por eso en Presu la factura se genera sola cuando tu cliente paga: cotizaste, te pagaron, factura lista. Cero trámite pendiente.

Presupuesto, pago y factura en un solo flujo. Probalo con tu propio laburo — gratis y sin tarjeta.

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