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Cómo cotizar por WhatsApp sin quedar como improvisado

El que responde primero se lleva el laburo. Pero responder rápido no es responder a las apuradas.

Tu cliente no pide un presupuesto. Pide tres. Y mientras vos «cotizás a la noche cuando llegue a casa», otro plomero ya mandó la suya y cerró el laburo. La velocidad gana — pero solo si lo que mandás se ve serio.

1. Respondé al toque, aunque no tengas el precio

El primer mensaje no necesita precio, necesita presencia: «Hola, sí puedo. Te mando el presupuesto hoy antes de las 18:00». Con eso ya estás en la pelea. El silencio es lo único que te elimina de una.

2. Cotizá con desglose, siempre

Un número solo («$165.000») invita a regatear. Un desglose explica el valor:

Cambio de grifería monocomando — $70.000
Flexible nuevo (incluye repuesto) — $45.000
Revisión de pérdida — $50.000
Total — $165.000 · Puedo mañana a la mañana.

Mismo total, otra sensación. El cliente ve trabajo, no un capricho.

3. ¿Audio o texto?

4. Cerrá con un paso concreto

Todo presupuesto termina con una pregunta que empuja: «¿Te va bien el jueves a las 10:00?». Sin eso, la conversación muere en «lo pienso y te aviso».

5. No persigas: recordá una sola vez

Si a las 48 horas no contestó, un solo mensaje corto: «Hola, ¿seguimos con lo del baño? Tengo un hueco el viernes». Uno. Más que eso es rogar; menos es dejar plata en la mesa.

¿Y si todo esto saliera solo? Con Presu mandás un audio y sale un presupuesto desglosado, con tu nombre y botón de pago — en 60 segundos, sin soltar la herramienta.

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